EJERCICIO 1:
Estamos ante un ejemplo de enfoque estructuralista donde lo importante es el conocimiento gramatical. Se trata de una metodología poco flexible que aporta un gran conocimiento gramatical, pero escasa capacidad de comunicación en situaciones reales. Una lengua se aprende usándola y utilizándola (esta es la base del enfoque comunicativo que veremos en el siguiente ejercicio) como instrumento para la comunicación.
Al alumno se le proporciona una instrucción clara sobre qué es lo que debe hacer. Esta es muy sencilla y la única duda que puede surgir, es si la actividad hay que realizarla individualmente o en grupo, ya que este dato no se especifica. Claro es, que podemos entender que se trata de una actividad individual, cuando no se especifica lo contrario.
El ejercicio no presenta modelo de respuestas. Se entiende que previamente al ejercicio, se han explicado las reglas gramaticales de la acentuación y el alumno únicamente las debe recordar, para realizar con éxito el ejercicio propuesto.
Al alumno se le está pidiendo identificar dentro de un grupo de palabras, cuáles de estas son agudas, cuáles llanas y cuáles esdrújulas. No tiene que comprender el significado de las palabras, ni siquiera saber usarlas. Perfectamente podría realizar el ejercicio sin saber nada de español y no errar, conociendo únicamente las reglas gramaticales de la acentuación.
El alumno que conozca las reglas de acentuación, podrá hacer sin problemas este ejercicio, ya que consiste únicamente en aplicarlas, no hay comprensión, no existe una actuación comunicativa, las palabras están elegidas “casi” al azar al no tener ninguna correlación entre ellas.
EJERCICIO 2: ¿A QUÉ ME DEDICO?
Se divide la clase en grupos de 3 ó 4 y se reparte una hoja con los nombres de las profesiones a cada grupo. El profesor deja sobre su mesa un juego de fichas con los dibujos de las profesiones situado boja abajo. De cada grupo sale por turnos un alumno, coge una ficha de la mesa del profesor y escenifica con mímica la profesión que sale al azar. Cada grupo identifica en su lista (ordenada alfabéticamente para facilitar la tarea) la profesión escenificada y la numera por orden de aparición. Una vez terminada la actividad se hace una puesta en común. El profesor toma nota en la pizarra de los errores cometidos por cada grupo y gana aquel que haya identificado las profesiones con mayor éxito.
Estamos ante un ejercicio de método comunicativo. El enfoque por tareas, incide en la competencia comunicativa de la enseñanza de las lenguas, haciendo hincapié en la capacidad para reaccionar en situaciones reales. La premisa de este método es conseguir hacer una tarea al final de cada unidad didáctica donde se integran los conocimientos adquiridos, aunque lo fundamental no es la tarea final en si, si no, como se ha llegado a ella (el camino).
Esta es una actividad que se puede utilizar en diferentes niveles y de diferentes maneras. En las instrucciones se ha definido claramente la tarea en función de los contenidos lingüísticos que el profesor quiere trabajar. En este caso, el objetivo de la actividad es presentar los nombres de las profesiones con los cambios oportunos de género, de una manera lúdica.
Al alumno se le proporciona una serie de imágenes que representan profesiones, para que de una manera activa recuerde el léxico y practique la gramática que el profesor ha planificado con dicha actividad, que en este caso sería el género.
A los alumnos se les está pidiendo que asocien mediante una actividad lúdica el nombre de las profesiones a las representaciones hechas por sus compañeros y al finalizar se hará una puesta en común, por lo que se está trabajando la destreza oral, siempre teniendo en cuenta el nivel de iniciación para el que está enfocada la actividad. Con este ejercicio se está practicando léxico (profesiones) y el género.
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